Testamento

CONVIENE HACER TESTAMENTO?

QUE ES UN TESTAMENTO? Es un documento de última voluntad que establece como han de repartirse los bienes y derechos después de su fallecimiento. Su objeto principal es aportar seguridad jurídica al testador y evitar futuros problemas a los herederos.

Tiene validez solo después del fallecimiento y puede ser modificado cuantas veces uno lo desee, ya sea modificando o anulando al anterior.

El ordenamiento jurídico de la República Argentina distingue entre los herederos forzosos, -los que tienen un derecho propio e inviolable a una parte de la herencia-, y los herederos legítimos, -los parientes colaterales del causante- que tienen un llamamiento subsidiario y que pueden ser desplazados por la voluntad del testador.

La institución de la porción legítima apunta a la protección de la familia estrecha del causante, y procura que una parte sustancial del patrimonio se mantenga en cabeza de las personas más íntimamente unidas al causante, sus hijos, sus padres, y el cónyuge.

A falta de todos estos, la herencia será recibida por las personas incluidas en el testamento, -herederos o legatarios-, por los parientes colaterales, y, en última instancia, por el Estado.

La legítima del cónyuge  es de ½ la de los descendientes 2/3, y la de los ascendientes de 1/2

Por lo tanto los padres pueden disponer de un tercio de la herencia, y los que tienen a sus padres o abuelos vivos pueden disponer de la mitad de la herencia.

A su vez el causante puede disponer de 1/3 de la porción legítima para beneficiar “a descendientes o ascendientes con discapacidad” Es decir que si el causante tiene uno de sus hijos que padece una alteración funcional que le genera una desventaja para su normal integración, puede atribuirle no sólo la porción disponible, sino también una mejora equivalente a un tercio de la porción legítima.

También para el caso que el autor de la sucesión que tiene hijos puede disponer del tercio de la porción legítima, -un 22% de la herencia-, en favor de alguno de sus padres o de un abuelo que padezca una alteración funcional.

En un supuesto de mejora en favor de uno de los descendientes, donde uno de dos hijos del causante, estuviera afectado por una alteración funcional podría llegar a recibir el 33,33% de la herencia, -la porción disponible-, el 22,22% a título de mejora, -el tercio de la porción legítima-, y el 22,225% correspondiente a su propia porción legítima, -la mitad del 44,45% restante-. El hijo que no tuviera ninguna discapacidad podría verse limitado a recibir el 22,225% del total de la herencia, mientras que su hermano podría obtener el 77,775% de la herencia

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